Atiendo a niños y adultos. A los peques, con dificultades del habla y del lenguaje. A los adultos, con problemas de voz, disfagia o secuelas de un daño cerebral, como afasias o disartrias.
Cada caso parte de un buen diagnóstico. A partir de ahí elijo las técnicas que de verdad encajan con lo que te pasa. Trabajo siempre con la familia dentro y en un entorno donde te sientas seguro.
Llevo más de ocho años en clínica privada y tres en sanidad pública. Me he formado en técnica vocal cantada y en daño cerebral adquirido, y mantengo cada protocolo actualizado.
Coordino el centro. Eso me deja ver cuándo un caso necesita más de una mano: una disfonía con fisioterapia, un peque con TDAH con psicología. Lo hablamos entre nosotros antes de que tengas que pedirlo.